El Horno de piedra:


Cocoer con calor radiante

Para asegurar la autencidad y la calidad de nuestro pan europeo, nuestros panes naturales son cocidos en un horno refractario tipo leña.
El diseño de nuestro horno tiene sus bases de los horno refractarios romanos. Se puede decir que nuestro horno sigue siendo el mismo que hace 2000 años.
En un incomparable horno con elementos refractarios el pan rústico toma una corteza y sabor perfecto. Una corteza crujiente con una cocción profunda y un color dorado.

Conducción, Radiación y Ventilación son las claves para el pan perfecto - el horno de leña lo lo tiene todo.

Todos estos tres procesos ocurren en un horno refractario al mismo tiempo, siendo la razón porque un horno refractario sigue siendo la mejor forma de cocer pan artesanal. Hay abundante conducción calor desde la suela refractaria hacia el fondo del pan que se coloca directamente sobre el piso refractario.
La gran capacidad de almacenamiento de calor del refractario proporciona abundante calor al principio del cocimiento.

Corrientes de ventilación se forman cuando la masa fría del pan se pone en el horno caliente. El aire comienza a fluir y transporta calor de las paredes hacia el pan. Al mismo tiempo la temperatura del aire es menos alta que la temperatura del refractario y así capaz de almacenar mucha humedad - que remoja la superficie del pan.
La corteza se forma rápidamente por el calor radiante de los refractarios pero no se seca por la humedad en el aire.
Finalmente la abundante radiación, que llega del grosor de refractario, ofrece calor estable y uniforme y hace que el pan que sale de nuestro horno tiene una corteza perfecta, moderadamente gruesa con cuerpo propio y bien crujiente. Un profundo sabor tostado (nada mas piensa usted en una filete de res !al vapor y sin color) - que es el mejor acompañante para la natural dulzura de la miga.

Hackl pa del horno de leña - sencillamente perfecto.

regresar >>